Entre finales de octubre y finales de noviembre, Kioto se tiñe de rojo y dorado. Es una de las épocas más bonitas para visitarla.
Madruga en los templos
Visitar los templos más conocidos a primera hora permite recorrerlos en calma y con mejor luz para las fotos.
Vive una ceremonia del té
Más que una actividad, es una pausa: una forma de entender la cultura japonesa desde los pequeños detalles.
Camina por los barrios tradicionales
Las calles de madera y faroles guardan rincones que no aparecen en las guías. Déjate perder un rato.